Primero fué un autito LandRover a escala 1:24, luego la posta ha sido seguida por varios juguetitos de plástico (especialmente animalitos) ansiosos por recorrer el Perú :D

domingo, junio 08, 2008

Laguna Yanaulla - 1 de Junio del 2008

Salida organizada por Bruno, esta vez al distrito de Marcapomacocha, provincia de Yauli, Región Junín, pegado (o casi pegado) a la provincia de Huarochirí en la región Lima.

Esta vez con Chenn, la guepardo:

El itinerario fué el siguiente: pasaríamos la noche en San Mateo de Huanchor y al día siguiente partiríamos muy temprano hacia Marcapomacocha.
Llegamos al hostal Las Américas en San Mateo a eso de las siete de la noche. Lo bueno de Las Américas es que está justo en frente del minimarket Maná donde venden literalmente de todo, así que no hay problema si se olvidó algo en Lima.

El grupo estaba formado por: Bruno, don Raúl, Samuel, Yelinna y Christian.

Al día siguiente nos despertamos a las seis de la mañana para, después de arreglar todo, ir a desayunar al puente sobre el río Rímac, a la entrada de la ciudad de San Mateo (el hostal queda un poco antes). También aprovechamos para saludar a Don Raúl por su cumpleaños nº 76.

Es buena idea ir a desayunar en el puente porque allí siempre está una señora que sirve vasos de quina, emoliente y/o maca a 50 céntimos. Lo mejor es la soya. Es distinta a la que venden en Lima, la cual ya está procesada y hecha polvo para prepararla como leche. También vende panes con queso, camote o jamón :D

Ir a la quebrada Antaccasa (se pronuncia Ant'ajasha como dice Bruno) no es tan caro como ir a Yuracmayo dado que existe una carretera. Cuesta menos de diez soles por persona y se está allá en media hora más o menos. Desde allí debíamos andar hasta la laguna...
... o lagunas. Yanaulla en realidad son cuatro lagunas, una a continuación de la anterior.

Antaccasa es una quebrada fría fría a más de 4000 msnm. El sol casi no brillaba (o lo hacía por ratos). En realidad se esperaba que hiciera más frío. El punto más alto que debíamos pasar era el paso de Antaccasa a 4900 msnm antes de llegar a nuestro destino. A eso de las diez nos detuvimos para descansar y comer algo, justo donde había huellas de que habían trasquilado llamas (algunos mechones estaban entre el pasto, Samuel los recogió y los guardó. En verdad, era muy poco para intentar tejer algo).


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Aquí estoy intentando imaginar que es una llanura en el África en lugar de la fría pampa Curicocha en los Andes. Lo malo: no hay potenciales presas en el horizonte.


Las primeras dos lagunas son apenas charcos en medio de los cerros. Pero desde ellas se ve el nevado Rajuntay, el cual no llega a los 6000 msnm.


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Helo ahí, el Rajuntay.

Fué antes de llegar a la tercera laguna cuando nos encontramos con un rebaño de ovejas. Huyeron al vernos (verme?) . Es por esta parte que se ven pliegues de roca en el suelo. Bruno explicó que fueron producidas por las fuerzas de compresión que alzaron los Andes, hace muchos millones de años atrás.

Las fotos, están en este link.

Llegamos a la última laguna después del mediodía. Es la más grande y la más bonita, sus aguas son cristalinas, se pueden ver las plantitas que yacen en el fondo.

¿Fotos? Hay fotos en este álbum :)

Y ahora, a petición popular (en realidad a petición de Bruno):

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Como dijo el autito: "Esto es dedicado a tod@s mis fans :D :D "

En este punto aprovechamos para almorzar, descansar y tomar fotos. Fué cuando escuchamos ladridos y se nos acercó un jinete acompañado de dos perros pastores. Iba buscando las ovejas que espantáramos una hora antes. En realidad, creyó que éramos abigeos (ladrones de ganado) y temía por sus ovejas. Cuando le explicamos que sólo éramos caminantes que estábamos de paso se tranquilizó, sus ovejas debían estar en alguna parte de la quebrada, no muy lejos. Nos contó que una de las lagunas se llama Millpo (posiblemente una de las más pequeñas) y que solía secarse. Además de que "Yanaulla" significa "cara negra", pues la laguna mayor se ve negra cuando está muy nublado (en ese momento hacía sol). Bruno le preguntó si había truchas en esa laguna grande y el señor le contó que hacía 16 años intentaron sembrar truchas, pero no resultó, no prosperaron, algo tiene el agua, capaz algo de las mismas rocas, que no permite vivir a las truchas. Aún sí en ella viven varios patos.

En este link hay más fotos.



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El agua no estaba mal.

Partimos de regreso antes de las dos de la tarde. No llevábamos mucho rato caminando cuando, por detrás de los cerros, empezaron a aparecer más pastores creyendo que éramos abigeos. Se acercaron a preguntar de dónde veníamos y que hacíamos allí. Como dice Bruno, el problema de los palos de trekking es que de lejos parecen cañones de escopetas. Los pastores contaron que hay una parte de Marcapomacocha a la que no se puede entrar sin permiso municipal (así de grave es el problema de los abigeos!), antes que nos diéramos cuenta habíamos viajado en el tiempo al lejano oeste: ganaderos que intentaban cuidarse de los ladrones. Sólo había que cambiar los sombreros de vaquero por chullos y gorros, y el desierto de Texas por los altos y fríos Andes.
Se convencieron al vernos tomarle las últimas fotos al Rajuntay. Los abigeos no cargan cámaras digitales, y para la gente de los Andes cualquiera que venga de Lima y cargue una cámara digital es "gringo" y no representa peligro alguno. Así que los vimos adelantarnos y alejarse.

No volveríamos por el mismo camino, sino tomando la Quebrada Chinchán. Un rato después volvimos a ver a las ovejas de la discordia, pastando alegremente a un lado de la quebrada.

La quebrada Chinchán es más fría que Antaccasa y por ella corre un viento gélido, feroz. En esta ocasión no hizo tanto frío como relatan quienes han venido antes por acá. Debíamos llegar a la estación de Chinchán, junto a la carretera, a 4200 msnm, a donde llegamos a eso de las cinco y media de la tarde siguiendo la trocha.

Y no pasaba nada, sólo el tiempo. Ya habíamos considerado caminar hasta Casapalca (a pocos minutos de allí) cuando, casi por milagro, apareció una Station Wagon que aprovechaba ese tramo de carretera para dar la vuelta y volver a San Mateo a donde llegamos ya de noche.

Como eran menos de las siete no fué mayor drama coger un carro a Chosica en donde estuvimos a las ocho y media. Exactamente un grifo a la entrada de la ciudad donde tomamos el micro hacia Lima para evitar a toda la gente que se sube ya alcanzando el parque de Chosica. A veces es buena idea hacer una parada aquí: venden comida como anticuchos y picarones, y a veces también hay una feria artesanal.

2 comentarios:

Angelo dijo...

"Chenn" combina mejor con el paisaje natural mas que la cabrita y el carrito......
cierto, junto al parque no solo hay picarones y anticuchos, tambien rachis, pritangas y cafe pasado que cae a pelo en la noche.....jejeje

Yelinna dijo...

Hola Angelo!

Tienes razón, en el parque de Chosica venden variedad de comida, solo que hace tiempo que no me detengo ahí y lo más resaltante son los picarones y el anticucho :D

Creo lo mismo que tú con respecto a Chenn así que la volveré a llevar conmigo a otro trek, mas también quiero seguir experimentando con el resto de animales de plástico que tengo (y posiblemente un par de muñequitos).